30/9/09

%100 Hand-Made

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I
El próximo día 3 de octubre el artista cubano Alejandro López inaugurará su muestra personal %100 Hand-made, en la galería 17 Frost de Brooklyn, New York.

López exhibirá una serie de ensamblajes que representan anillas de tabaco ampliadas. Las piezas llaman la atención por su carácter artesanal y también por una artificialidad que les confiere un sentido casi escenográfico. Por medio de las etiquetas de los tabacos, López remeda paródicamente un estereotipo que todavía hoy persiste sobre Cuba. Una imagen de voluptuosidad y ligereza que queda traducida por las superficies visuales, de marcado carácter ornamental, que van trazando las letras, los emblemas y las sinuosas líneas decorativas.
II

Los ensamblajes poseen, a modo de contrapunto, una especie de cajón de resonancia. Allí, en las oquedades que se hacen visibles desde formas circulares, López ha incluido imágenes de la Habana en ruinas, como si se tratase de una visión más profunda y subterránea. Sin embargo, la propia dimensión escenográfica de las piezas sugiere que se trata de nuevas superficies no exentas de banalidad.



Con frecuencia la Habana destruida se ha asociado a cierta concepción romántica. Y no sólo eso. Como observó Slavov Zizek, las ruinas se han incorporado tácitamente a los discursos de corte oficialista que sostienen los partidarios del gobierno cubano. También se han subvertido sus sentidos más evidentes (que por otra parte invocan los opositores al régimen): en lugar de verse como síntomas del fracaso y la decadencia de un proyecto social, los simpatizantes del gobierno las han interpretado como expresiones “genuinas” de resistencia frente a las adversidades y al "imperialismo". De este modo, las ruinas han sido perversamente dotadas de un contenido triunfalista que no deja de tener un marcado acento kitsch.



La alteración de la escala enrarece las imágenes de los cintillos que adornan los puros. López propone un distanciamiento tanto de la percepción turística y hedonista, como de la visión ideológica que es también, en definitiva, igualmente turística.

Gracias a su carácter de desmontaje discursivo, los trabajos de López se inscriben de manera muy sui generis dentro de una serie de poéticas -desde filmes como Suite Habana y El arte de hacer ruinas, hasta las obras de Carlos Garaicoa, Angel Toirac y el pintor José Márquez- que se han interesado en el motivo de las ruinas arquitectónicas de la Habana.

Los espejos de Dan Graham: Más allá de Narciso.

Traduzco, del inglés al español, algunos fragmentos de un texto que escribí para Wynwood Magazine y que aparecerá en el próximo número de la revista, a mediados de octubre.

Los espejos de Dan Graham: Más allá de Narciso.

…los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de los hombres.
Jorge Luis Borges.

I
Muchas de las instalaciones y performances de Dan Graham están conformadas por espejos, reflejos, proyecciones y la generación de imágenes de los propios espectadores/ participantes que asisten a sus eventos artísticos. Sin embargo, más que multiplicar y diseminar el universo, como en la cita apócrifa del relato de Borges, los espejos en las creaciones de Dan Graham persiguen suscitar una autoconciencia de sí o -como escribió Beatríz Colomino- crear ambientes en los que el espectador puede verse a sí mismo contemplándose a sí mismo. En unas de sus primeras obras, concebida como un anuncio para una revista, Graham solicitaba los servicios de alguien –una autoridad médica- que pudiese ofrecer descripciones científicas de las reacciones del cuerpo masculino después de una eyaculación. Esta nota tan singular pretendía mostrar que, por aquel entonces –en 1965- incluso en la literatura médica no existía una información adecuada sobre este comportamiento fisiológico. Ubicada en una página en la que los anuncios de contenido sexual tenían un peso considerable, Graham parece diluir los contornos entre ciencia y erotismo. Era también, hasta cierto punto, una manera de crear en el lector una conciencia sobre las reacciones de su propio cuerpo luego del momento del orgasmo. Las palabras escritas eran, por tanto, maneras de evocar imágenes sobre uno mismo, maneras de auto-observarse.


II

El anuncio para la revista puede verse como el preludio de sus instalaciones y performances posteriores. En Two Consciousness Projection(s), una mujer, delante de un monitor que, como si fuese un espejo, transmite su propia imagen, describe lo primero que acude a su mente, mientras un hombre la filma e igualmente comenta en voz alta lo que está viendo a través de la cámara –un experimento que Graham repetiría más tarde con ambos participantes desnudos. El público observa el fluir de la conciencia que van produciendo estas dos personas. La performance fue concebida como un sistema de espejos, en el cual el observador describe el acto de observar mientras es a su vez observado.

III
En Two Opposing Mirrors and Video Monitors on Time Delay había dos espejos, uno frente a otro, y un par de cámaras que continuamente los filmaban. El espectador, frente al espejo, veía su propia imagen duplicada también por las cámaras de video. Pero existían algunos instantes de retraso en las filmaciones. De este modo, sobre el presente se superponía lo acontecido unos segundos antes, creando una coexistencia entre el ahora y el pasado inmediatamente anterior que era también un modo de provocar una autoconciencia del propio cuerpo. La obra de Dan Graham consiste mayormente en preparar las condiciones para que el espectador pueda convertir la imagen de sí mismo en el contenido primordial de las instalaciones. La imagen de uno mismo como obra de arte.

IV


Esta autoconciencia del cuerpo propio es también un acto de comunicación. Como seguramente la mayoría de las personas han experimentado en alguna que otra ocasión, hay una suerte incomodidad en verse a sí mismo en un espejo, en una fotografía o en una video. Hay un poco de esto también en las obras de Graham; pero en su caso, las imágenes duplicadas, son maneras de crear diálogos entre los participantes (y/o los espectadores). Con frecuencia la comunicación se establece por medio de artefactos tecnológicos (videos, espejos, fotografías, grabaciones sonoras e incluso transmisiones televisivas), empleados de manera inusual y en muchos sentidos subversiva, distintos a las nuevas (y dudosas) herramientas de socialización que han inundado el mundo contemporáneo (como internet, teléfonos inalámbricos y video juegos). En Body Press (1970-1972), por ejemplo, un hombre y una mujer, desnudos, encerrados dentro de un espacio circular, de paredes de un cristal semitransparente, deben tomar instantáneas uno del otro. El acto de comunicación consiste en producir imágenes del cuerpo del otro, mientras el silencio acentúa el erotismo de los movimientos y el acercamiento físico.


En Public Space/Two Audiences (un espacio dividido por una pared de cristal, que era duplicado por un espejo dispuesto al fondo), antes de entrar a las habitaciones, los espectadores acordaron permanecer allí durante 30 minutos. Este lapso de tiempo, tal vez demasiado largo para estar en un espacio vacío en compania de otros (posiblemente desconocidos) espectadores, inducía a una comunicación que iba más allá de las palabras, ya que las habitaciones, separadas por la pared de cristal, hacían imposible cualquier intercambio de sonidos.

Citas:
Colomino, Beatriz. Architecture as a Maching to See. En Dan Graham:Beyond. The MIT Press, Cambridge, Massachussetts, London, England, 2009 (193).

23/9/09

Agorafobia

I
El video que ha transmitido esta noche el canal televisivo Mega TV ha sido la última vuelta de tuerca del concierto Paz sin fronteras(seguramente uno de los más controversiales que puedan recordarse). Ahora salen a flote las presiones del gobierno cubano para obstaculizar el proyecto de Juanes & Co. Posiblemente muchas personas encontraban extraño que tales tensiones no hubiesen aparecido antes a la luz. Siempre pensé que las autoridades cubanas evitarían congregar a tantas personas en aquel lugar. El gobierno de los hermanos Castro padece de agorafobia y Juanes vino a exacerbar ese pánico. Ahora estoy casi seguro de que un concierto así no volverá a repetirse. Al menos no en La Habana. El gobierno cubano no se atreverá a permitir una experiencia semejante.

II
La izquierda que sigue creyendo en las maravillas del socialismo cubano tiene una nueva oportunidad de apreciar lo que sucede en esa mal llamada revolución. Las manipulaciones que se cometieron no sólo contra unos músicos que se aparecieron allí con las mejores intenciones; sino sobre todo contra el propio pueblo, sirven para ilustrar que, en Cuba, la represión policial es tan cotidiana que se implementa con toda desfachatez en una situación excepcional y que demandaba una mayor sutileza. El vídeo divulgado por Mega TV es un nuevo y poderoso antídoto contra los que todavía, desde muchos rincones del mundo, ven con simpatías al gobierno de los Castro.

III
Ahora podemos saber que los organizadores de Paz sin fronteras estuvieron continuamente entre la espada y la pared. No tiene nada de asombroso que Juanes se haya visto precisado a lidiar tanto con las perretas que montó el exilio cubano, como con los taimados y silenciosos forcejeos del gobierno de la isla. Lo deslumbrante es que Juanes, Tañón y Bosé hayan conseguido imponerse. No es fácil salir airoso frente a tantos y tan larvados intereses políticos. Para mí, la importancia del concierto consiste en que los músicos que participaron en Paz sin fronteras llevaron a un primer plano, al menos durante unos pocos días, un espacio político marginal; aunque en modo alguno minoritario. La voz de los millones de cubanos que viven en la isla y de muchos de los que se encuentran en la diáspora. Esos cubanos cuyos dramas humanos sólo han servido para sostener encastilladas posiciones de poder y patriotismos pasados de moda. El espacio político de los que aborrecen, a un mismo tiempo, la retórica de los hermanos Castros y las intolerancías del exilio. Dentro de Cuba, a esa voz se le impide expresarse por de medio toda suerte de intimidaciones y medidas represivas. Fuera de la isla, si bien pujante, no dispone todavía de un sitio privilegiado. Sin embargo, me parece que es una posición que tiene excepcionales posibilidades de consolidarse a muy corto plazo, gracias a la presidencia de Obama y al evidente ocaso de los hermanos Castro.

21/9/09

Juanes y Yoani

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I
Ayer pasé toda la tarde delante de mi laptop, en el sitio web de Telemundo desde donde transmitieron el concierto Paz sin fronteras. Después de la sensacional Olga Tañón, desfiló una secuencia de músicos que personalmente me pareció bastante desafortunada. Pero mis gustos, en esta ocasión, no contaban gran cosa. El concierto no dejaba de emocionarme porque, independientemente de lo que sonara en la improvisada tarima, el alma del espectáculo no eran los artistas que aparecían en el escenario; sino el público mismo, de una vitalidad como yo nunca antes había presenciado. De pie, bajo un calor sofocante, luego quizás de muchas horas de haber esperado allí, los cubanos se sentían privilegiados de participar en esa fiesta. Y esa felicidad, por momentánea que fuese, posiblemente sobrepasaba cualquier expectativa. En algún momento Olga Tañón y Miguel Bosé no pudieron contener sus lágrimas.

II
En Generación Y, Yoani Sánchez colgó un video de un poco más de un minuto. Algunas tomas del concierto desde el punto de vista de los que asistieron a la Plaza de la Revolución. El video de Yoani Sánchez no ofrece la visión panorámica, lejana y con todo conmovedora, que transmitían las cámaras de la televisión, sino una mirada desde la perspectiva de los que estuvieron allí, bajo el calor, entre la muchedumbre, participando de la euforia colectiva. Pero lo que me resultó curioso es que Sánchez no agregara ningún comentario. Tal vez la blogger prefirió que las imágenes hablasen por sí mismas. Sin embargo, la (en su caso inusual) ausencia de palabras me parece también un signo de inconformidad.

III
Creo ver en el post de Generación Y una queja –la primera tal vez que lanza la blogger- contra los exiliados cubanos que tan bruta y brutalmente se opusieron al concierto. ¿Cómo puede ser que desde Olga Guillot -para quien Juanes y Tañón sencillamente han dejado de existir como personas- hasta los resentidos de Vigilia Mambisa, se condene un evento que los cubanos de la isla -y no los voceros del gobierno- desearon, apoyaron y disfrutaron tan fervientemente? Sólo encuentro una explicación: los enemigos más acérrimos del gobierno cubano tampoco escuchan, ni les interesa escuchar, lo que opine el pueblo cubano.

Poco importa que los cubanos de la isla, en un país sin democracia y sin libertad de prensa, raras veces tengan oportunidad de hacer públicas sus opiniones. Cuando excepcionalmente, como en los días previos al concierto, consiguen manifestar algún punto de vista, el sector intolerante del exilio permanece completamente sordo e impasible, aferrado a sus habituales y vergonzosas miserias.

Yoani Sánchez mostraba el concierto desde una posición en la que los exiliados cubanos, en su obsesión por anteponer sus rencores políticos, no logran situarse ni tampoco consiguen entender. El video de Yoani parece pedirnos a gritos que escuchemos a los que viven en la isla.

IV
Los cubanos -en completo desacuerdo con las tentativas del exilio por frustrar el evento- asistieron entusiastamente a Paz sin fronteras. Fueron, como dice la crónica de Mauricio Vicent, primero a menear el culo y luego a hablar de política. La frase misma es, sin duda alguna, muy política y muy reveladora. Expresa, con bastante claridad, que dentro de isla -entre esos cubanos que están también hastiados del gobierno de los hermanos Castro- el exilio intolerante se ha ganado una muy merecida impopularidad.

V
Hay también quienes saben disculparse y agradecer...





19/9/09

La Danza

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I
Compruebo que me resulta mucho más sencillo escribir sobre una instalación, o sobre alguna obra contemporánea, que sobre una pintura. El ejercicio de comentar un cuadro se me hace todavía más difícil cuando se trata de lienzos que disfruto de manera muy especial.
II
A menudo, cuando visito el MoMA, me detengo ante la pared donde se encuentra La Danza, de Henri Matisse.

Podría ensayarse una descripción apresurada de la imagen: el cielo, el montículo de hierbas sobre el que bailan las cinco figuras, desnudas, con las manos enlazadas. Pero estas palabras en modo alguno consiguen transmitir la emoción que suscita la pintura. ¿Cómo referirse, entonces, a esa comunicación afectiva que se produce sobre todo en el ámbito de lo visual? Una comunicación que, dicho sea de paso, en ocasiones brilla por su ausencia en el arte de nuestros días.

La pintura habla en una lengua intraducible no sólo porque se dirige a la mirada, sino también porque es una lengua que se va gestando como un diálogo, en un espacio de intimidad, como un intercambio entre la experiencia individual, única, del espectador y la obra de arte. Así un detalle que es irrelevante para una persona puede convocar una impresión muy intensa en otra. Y las palabras parecen casi insuficientes para ofrecer equivalencias del disfrute que produce, digamos, una línea curva - admirablemente simple- con la que se traza el contorno de un cuerpo femenino, o los brochazos, muy espontáneos, con los que el pintor cubrió los espacios de la tierra y el cielo. O las superficies en azul, de una opacidad muy sugerente, que delata la presencia otro pigmento, como una capa subterránea y enigmática. La Danza parece pintado casi exclusivamente con la intuición y al mismo tiempo uno no puede dejar de advertir que Matisse trabajó incesantemente sobre su idea, calculó meticulosamente los ritmos de las cabelleras, los gestos de los pies y las formas irregulares que habitan en el interior de esa especie de óvalo que dibujan las manos de las bailarinas.
III
La pintura comunica mucho más allá de las palabras, casi sin necesidad de palabras. Una comunicación muy plena que René Huyghe describió con una expresión que tal vez hoy suene excesivamente romántica y hasta anticuada: un diálogo con el alma.

Dos o tres paradojas del concierto de Juanes

Al margen de lo que diga Juanes, su concierto por la paz en la Plaza de la Revolución tiene un signo político muy evidente. Pero dicho signo ha quedado oscurecido por las discordias que ha desatado el proyecto del cantante colombiano. Con las banales discusiones sobre si es lícito ir a cantar a la Plaza de la Revolución, o invitar a fulano o a mengano, se ha pasado por alto que Juanes no es para nada un partidario del régimen de la Habana, sino un simpatizante de la política de la administración Obama. Ensimismados en sus posiciones antagónicas, los exiliados cubanos y los voceros culturales del gobierno de Castro, no han podido ver que Juanes es, ante todo, un emisario de la dirección que Washington está imponiendo en las relaciones bilaterales con la isla.

Por lo pronto, la política de Obama ha tenido ya un gran logro: hacer explícito lo que antes era una sospecha bastante plausible: el gobierno cubano no está interesado –aunque esté más o menos forzado- en un diálogo político con los Estados Unidos. El gobierno cubano padece de una fobia a la normalización de relaciones con su país vecino. Una actitud esquiva que es hasta cierto punto comprensible. No fue casual que los incidentes del Mariel y el llamado "Maleconazo" –hasta ahora las protestas más relevantes que acontecieron en el medio siglo de Revolución Cubana- tuvieran lugar bajo demócratas que se propusieron un mayor acercamiento hacia la dictadura. Las políticas conciliadoras de los presidentes norteamericanos han demostrado ser mucho más desestabilizadoras para el gobierno cubano que las cortantes y hostiles prácticas de los republicanos.

Si en algo coincide el sector más radical del exilio cubano con el gobierno de los hermanos Castro, es precisamente en su fobia a una normalización de las relaciones económicas y políticas entre Cuba y los Estados Unidos. Con ideologías radicalmente contrarias, los extremos se tocan. Así, oponerse a un diálogo político con la Habana es -cualesquiera que sean los argumentos que se invoquen- respaldar la misma estrategia que el gobierno cubano ha sostenido durante casi medio siglo. El exilio intolerante ha sido la inmensa Quinta Columna que desde afuera ha apoyado a los cincuenta años de socialismo cubano.

En esta ocasión, el ala radical del exilio hizo la clásica metedura de pata. Con sus reacciones inflexibles y con sus comportamientos fascistoides –como destruir los discos de Juanes en plena calle-, no consiguieron más que promocionar un concierto que, de no ser por estos arranques de ira, probablemente no habría acaparado tanta atención mediática a escala mundial. El exilio intolerante cubano ha quedado entrampado en una estrategia de marketing que era ya perfectamente conocida desde los tiempos de Balzac, en la primera mitad del siglo XIX. En la novela Las ilusiones perdidas, el protagonista, Lucien Chardin, debe escribir dos reseñas –una favorable y otra demoledora- sobre una misma pieza teatral. Los promotores de la obra dramática le proporcionan los argumentos tanto para la crítica elogiosa como para la desfavorable. Y es que, para ellos, como buenos heraldos de la sociedad del espectáculo, el escándalo era una manera muy eficiente de promover un determinado evento cultural. Ahora el enquistado exilio cubano protagoniza una de las más producitvas campañas publicitarias que se le puedan hacer a un concierto.

Los que piensen que Juanes es un ingenuo, tendrían muy buenos motivos para reconsiderar su opinión e incluso meditar si los ingenuos no fueron sobre todo ellos mismos. Otro tanto podrían hacer los que suponen que Obama es un presidente débil. La política conciliadora –y muy seductora- de la administración Obama tiene, entre otros numerosos señuelos, el de volver contraproducentes, aprovechables y vulnerables las reacciones extremistas de sus adversarios.

8/9/09

INTERMEZZO

Muy a mi pesar, por tener demasiadas ocupaciones a la vez –mi trabajo, la entrega de mi tesis y dos complejos textos para una revista-, voy a dejar a un lado el blog por un par de semanas. Espero retomarlo para fines de septiembre.

Aquí el Intermezzo de Schumann, que disfruto mucho:



Y para anticiparme un poco al fin de mes, Paranoid, que desde que empecé el blog tenía muchos deseos de incluir aquí (con el pretexto que fuese, sin que veniera mucho al caso, como ahora):