14/6/10

Loving Cup



Como soy medio fan de The Rolling Stones, me gusta la idea de traducir algunas letras de sus canciones. Nunca me ha parecido una tarea sencilla. Quizás porque,como parte de la imagen de malditos con la que coquetearon continuamente, Jagger y Richards incluyeron expresiones callejeras y coloquiales que resultan difíciles de verter al español. Alguna vez le pregunté a un amigo qué significaba aquello de Honky Tonk Woman. Bueno, pues, sobre todo en el Sur de los Estados Unidos, en sitios como New Orleáns, una horny tonk woman es una mujer que frecuenta bares en los que se interpretan piezas de jazz o blues. No sé si se pueda encontrar una expresión similar en castellano. Hay también palabras que en inglés tienen un aire arrogante o juguetón y que traducidas suenan medio estúpidas. Otras veces, los textos de las canciones no me parecen lo suficientemente atractivos. Además de letras, como Gimme Shelter, muy en la onda de la contracultura de fines de los sesenta, que hoy encuentro por completo pasadas de moda.

Así que me limito a las canciones que puedo traducir sin que pierdan parte de su encanto. Una de esas es Loving Cup, de Exile in Main Street. Aquí está mi versión al español, con el primer problema de que no me satisface mucho traducir el título como La copa del amor. Hay otras dos dificultades –no las únicas- que me gustaría comentar (si alguien pudiese indicarme otras posibilidades, estaré encantado).
1) Well I can run and jump and fish, but I won't fight
You if you want to push and pull with me all night.
Aquí “push and pull” no me resulta muy claro. Lo traduje como “dime que te diré”.
Desde facebook, Ada Pelegrin, me sugiere "tira y jala", que es mucho más acertada. Muy agradecido.
2) Yes, I am nitty gritty and my shirt's all torn,
But I would love to spill the beans with you till dawn.

“nitty gritty” es algo así como ir directamente al grano; pero “spill de beans”(literalmente "derramar los frijoles") es conversar íntimamente. Alguien escribió en www.wordreference.com que en México se usa la expresión “soltar la sopa” que encuentro muy apropiada; pero con la cual no estoy para nada familiarizado.

La copa del amor.
Soy el hombre en la montaña, ven y sube
Soy el labrador en el valle con la cara llena de fango
Sí, hurgo a ciegas y sé que mi carro no arranca
Sí, tropiezo y sé que toco mal la guitarra

Dame un traguito de tu copa del amor
Sólo un sorbo y voy a coger tremenda borrachera

Soy el hombre que camina por la ladera bajo el suave sol del verano
Soy el hombre que te trae rosas cuando no tienes ninguna.
Bueno, también puedo correr, saltar y pescar, pero no pienso ponerme a discutir
Si tú quieres pasarte toda la noche en un tira y jala conmigo

Dame un traguito de tu copa del amor
Sólo un sorbo y voy a coger tremenda borrachera

Esta noche me siento tan humilde a tu lado
Sólo con sentarme frente al fuego
Y ver tu cara ondulando entre las llamas
Sentir que tu boca me besa otra vez
Qué zumbido tan bello, qué zumbido tan bello
Ah, qué zumbido tan bello, qué zumbido tan bello

Sí, yo voy directamente al grano y mi camisa está hecha jirones
Pero me encantaría que nos hiciéramos confidencias hasta el amanecer

Dame un traguito de tu copa del amor
Sólo un sorbo y voy a coger tremenda borrachera

Loving Cup
I'm the man on the mountain, come on up.
I'm the plowman in the valley with a face full of mud.
Yes, I'm fumbling and I know my car don't start.
Yes, I'm stumbling and I know I play a bad guitar.

Give me little drink from your loving cup.
Just one drink and I'll fall down drunk.

I'm the man who walks the hillside in the sweet summer sun.
I'm the man that brings you roses when you ain't got none.
Well I can run and jump and fish, but I won't fight
You if you want to push and pull with me all night.

Give me little drink from you loving cup.
Just one drink and I'll fall down drunk.

I feel so humble with you tonight,
Just sitting in front of the fire.
See your face dancing in the flame,
Feel your mouth kissing me again,
What a beautiful buzz, what a beautiful buzz,
What a beautiful buzz, what a beautiful buzz.
Oh, what a beautiful buzz, what a beautiful buzz.

Yes, I am nitty gritty and my shirt's all torn,
But I would love to spill the beans with you till dawn.

Give me little drink from your loving cup.
Just one drink and I'll fall down drunk.

4/6/10

El misterio de Picasso


I
Hoy ya casi nadie habla del misterio de Picasso. Yo creo que en sentido general ya casi nadie habla de misterio al referirse a una obra de arte. Baudrillard se preguntaba si había, en la actualidad, sitio para los enigmas de la percepción. Parece responder negativamente, si bien admite que no sabe cómo contestar dicha interrogante:

Nos acercamos cada vez más a eso que llaman la “alta definición” de la imagen, es decir, a la perfección inútil de la imagen. A fuerza de ser real, a fuerza de producirse en tiempo real, mientras más lograda la definición absoluta, la perfección realista de la imagen, más se pierde el poder de la ilusión.


En un mundo apenas provisto de ilusión estética, donde los objetos industriales, técnicos y mediáticos se han vuelto representaciones invasivas, irónicas en su hiperrealidad, y las obras de arte se han transformado en ideas o signos que ya no significan nada –una de las pesadillas contemporáneas, magistralmente descrita por Baudrillard- el supuesto misterio de Picasso se ha vuelto cada vez más difícil de apreciar. En la década de los cincuenta, cuando el cineasta francés Henri Georges Clouzot filmó al artista malagueño mientras dibujaba contra soportes semi-transparentes, el misterio de Picasso era excesivamente visible, ostentoso como un acto de magia (que deslumbra, sin que lleguemos a saber exactamente cómo el prestidigitador se las ingenió para producir la ilusión delante de nuestros ojos).

En la actualidad, el misterio de Picasso se ha vuelto, para muchos, imperceptible. Si no se consigue percibir dicho enigma, entonces las pinturas quedan despojadas de su vitalidad como si fuesen sólo una distorsión más o menos graciosa de rostros femeninos, minotauros, bañistas y danzantes. No es raro tropezar con personas que dicen “Picasso es un mito” o, peor aún, con los que simulan estar fascinados con la firma Picasso –ya existían en vida del pintor- sin experimentar ningún tipo de goce ante las pinturas mismas.

II

Las creaciones de Picasso se han reproducido tanto, se han elogiado tan incondicionalmente, se han vuelto tan familiares, que cuesta trabajo pensar que gran parte de su obra es bastante hermética, repleta de guiños a otros artistas, enfrascada en cuestiones formales que resultaban bastante objetivas para un minúsculo grupo de pintores, poetas y críticos de arte de comienzos del siglo XX; pero cuya pretendida verdad se ha relativizado, como una ficción en la que creía fervientemente una cofradía, o se ha conservado como expresión de las concepciones estéticas de un determinado momento histórico.

El misterio de Picasso, sin embargo, iba mucho más allá porque incluso aquellos problemas pictóricos, de por sí demasiado especializados y complejos, Picasso los resolvía de manera misteriosa, agregando una expresión excesiva. Picasso es, en ocasiones, intensamente trágico y la mayor parte de las veces desmedidamente dichoso. Picasso es ante todo dionisiaco, orgiástico y embriagador; pero también, en otros momentos, mesurado, apolíneo y lírico.

El misterio de Picasso pertenece al dominio de lo visual: sentir, por medio de la mirada -en los trazos, en las manchas de las tintas, en los empastes de color- el acto mismo de crear. La dicha de crear abundantemente, intuitivamente, en un estado de trance, poseído por una desinhibición tal que parece como si gran parte de su trabajo consistiese en improvisar sin tener que hacer el menor esfuerzo. Cubrir una tela o hacer algunas incisiones en la arcilla para saltar de inmediato a la próxima superficie por transformar. Muchas veces las imágenes están aparentemente inacabadas; pero éste es sólo uno de los efectos ilusorios de Picasso -uno de los varios enigmas que conforman su misterio- porque si se miran sus obras con más detenimiento, entonces parece que, por el contrario, el artista las ha ejecutado con los gestos imprescindibles. Picasso no es nunca sombrío ni tampoco rígido. Es más bien como un niño que juega, llora o se ríe. Su vitalidad es contagiosa.



III
En la próxima entrada me gustaría añadir fotografías de algunas de las piezas que se incluyen en la muestra Picasso, que realiza el Metropolitan Museum de New York (hasta el 1ro de agosto). El museo exhibe, por vez primera, todas obras que conserva del artista español. Centenares de dibujos y grabados, docenas de lienzos en los que se pueden seguir muchas de las etapas por las que atravesó Picasso.

1/6/10

Historia de las sillas



El dúo integrado por Carlos Cobas y Guy Barcena ha realizado un video en el que interpretan Historia de las sillas. Hay algo de insólito en escuchar una canción de Silvio Rodríguez contra el fondo de las edificaciones y highways miamienses. El hecho de que el número se haya grabado en esa ciudad de la Florida, con una provocativa toma en el Cafe Versailles, no es sólo un acto atrevido; sino también un síntoma más de los cambios en la configuración política del exilio cubano. Aunque se trata de un gesto cuyo carácter político no puede pasarse por alto, cantar Historia de las sillas en Miami no significa expresar algún tipo de adhesión hacia el gobierno cubano; sino afiliarse junto a aquellos que son partidarios de un intercambio cultural más enriquecedor y que apuestan por un mayor acercamiento hacia el régimen como la manera más eficiente y saludable de acelerar su caída. Un sector del exilio, cansado de cinco décadas de politiquería y estériles antagonismos, que se muestra más abierto a la recepción de valores culturales de la Cuba posterior a 1959. Cantar a Silvio Rodríguez en Miami es algo deseado por muchísimos cubanos de la diáspora.

En la toma inicial, Guy Barcena se sienta en una silla al borde del camino. Aquí una crítica al propio Silvio Rodríguez, ya que la letra de la canción habla de un caminante que no se detiene en la búsqueda de la verdad, con sus zapatos gastados, como espejos que le queman la garganta, y para quien esas “sillas peligrosas que invitan a parar” representan acomodamiento, renuncia o hasta traición a sus propios ideales. Cobas y Barcena juegan continuamente con el acto de caminar (en algún momento sostienen letreros en los que se lee “Ayúdame a pensar”) como opuesto al de sentarse. Ellos –como lo hacen muchas otras personas- distinguen a Silvio Rodríguez, el cantautor, de Silvio Rodríguez el ser humano. El primero es una de las voces más importantes de la canción latinoamericana. El otro es sencillamente un mediocre –y oportunista- defensor de uno de los gobiernos más intolerantes y devastadores que han existido en el continente.¿Cómo entender que alguien que afirmara hacer un discurso sobre su derecho a hablar, terminara sosteniendo un sistema que cercena cualquier derecho de los cubanos a expresarse?

Las canciones están allí: Mariposas, Óleo de mujer con sombrero, Te amaré, Esto no es una elegía, Oh Melancolía, Historia de las Sillas, y muchas otras, como presencias que enfatizan, por contraste, la mezquindad de Silvio Rodríguez como persona. Un caso, no tan infrecuente, donde las composiciones del artista se vuelven contra la figura política (y ética) del hombre que las crea. Cobas y Barcena, con su video, han hecho un homenaje al músico y al mismo tiempo una condena al intelectual oportunista. En tal sentido es muy significativa la imagen final, donde ambos cantantes se apresuran a tomar un ómnibus repleto de sillas.