31/5/11

Sinfonía en Amarillo (una traducción)


En el diálogo La decadencia de la mentira, de Wilde, uno de los personajes afirma:
Ahora la gente ve la bruma, no porque la haya, sino porque unos poetas y unos pintores han enseñado el encanto misterioso de sus efectos. Nieblas han podido existir en Londres durante siglos. Hasta me atrevo a decir que no han faltado nunca. Pero nadie las vio, y por eso no sabíamos nada de ellas. No existieron hasta el día en que el Arte las inventó. 
En Symphony in Yellow, Oscar Wilde llevó al poema este criterio estético. Una descripción del Támesis durante el otoño -como indican los versos Las hojas amarillas empezaron a apagarse- y al atardecer; pero el referente más directo no es el paisaje londinense, sino la pintura. El título contiene una alusión al pintor norteamericano James Abbott McNeil Whistler, quien concibió una serie de cuadros, en su gran mayoría paisajes, como obras musicales. Pinturas que llevaron por título Nocturne, Harmony, Simphony in White, etc., incluido un Simphony in Yellow. La imagen de una mariposa amarilla podría ser un coqueteo con la firma de Whistler, si bien para 1889, cuando Wilde escribió los versos, el poeta y el pintor llevaban varios años enemistados.

Los cuadros de Whistler eran lienzos de armonías cromáticas, donde grandes espacios incluían breves pinceladas de luz. En el poema de Wilde también aparecen dichos acentos, con los que se representan a unas figuras desde la distancia: el omnibus sobre el puente, como una mariposa, el transeúnte como un jején agitado. El color amarillo parece integrarse a una relación de grises: el heno en las embarcaciones en la penumbra, las hojas que comienzan a apagarse.


Esta es mi traducción del poema:

Sinfonía en amarillo                                                                          Symphony in Yellow

Un omnibus atraviesa el puente                                                        An omnibus across the bridge
avanza con lentitud, como una mariposa amarilla                           crawls like a yellow butterfly,
y un transeúnte, aquí y allá,                                                              and, here and there a passer-by
aparece como un inquieto jején                                                             shows like a little restless midge



Las largas barcazas con cargas de heno amarillo,                          big barges full of yellow hay
est
án amarradas contra el embarcadero en sombras                     are moored against the shadowy wharf,
y, como una bufanda de seda amarilla,                                           and, like a yellow silken scarf,
la espesa neblina se extiende sobre el muelle                                 the thick fog hangs along the quay.

Las hojas amarillas empezaron a apagarse                                      the yellow leaves begin to fade
y revolotean desde los olmos del templo                                        and flutter from the temple elms,
y a mis pies el Támesis, de un verde pálido,                                   and at my feet the pale green Thames
como una ondulante caña de jade                                                    lies like a rod of rippled jade.

30/5/11

Los primeros carné de identidad…

Fueron unos retratos funerarios a todo color. Esta es la ingeniosa y tal vez un poco macabra interpretación que ha preparado el curador cubano Gerardo Mosquera como parte del conjunto de exposiciones que conforman el evento PhotoEspaña 2011. Las pinturas de Fayum, ejecutadas entre el siglo I y el III de Nuestra Era, conservaban rasgos más individuales si se comparan con las representaciones que aparecían en los sarcofagos egipcios de los momentos anteriores, donde los miembros de la nobleza, los sacerdotes, los militares y los funcionarios públicos eran retratados de manera hierática y despersonalizada. Figuras que debían reconocerse por sus atributos: el escriba que sostenía un rollo de papiro o el faraón que portaba una barba postiza, un gorro, un cetro.  Los retratos de Fayum, igualmente destinados a los sarcofagos, no sólo aspiraban a dejar constancia de los rasgos físicos del difunto mediante una copia próxima al realismo; sino que también  se encuentran entre los primeros tanteos por lograr un efecto de profundidad en la superficie bidimensional. Al igual que los murales de Pompeya, Stabia y Herculano, son obras en las que el volumen se representa por medio de transiciones de luces y sombras, algo que no se apreciaba en las creaciones anteriores, sean prehistóricas, egipcias, mesopotámicas, cretenses, etruscas, etc. (incluidos los murales griegos hallados en la colonia italiana de Paestum).
Mosquera introduce algunas asociaciones: la pintura a la encáustica como precursora de las sales de plata, el individualismo de Fayoum como un antecedente del contemporáneo carné de identidad, la renovación pictórica como un avance en la representación de la realidad que es análogo a la irrupción de la fotografía a mediados del siglo XIX. Y sin embargo, lo que parece perseguirse con estas y otras afinidades no es tanto re-escribir la historia del arte como aprovecharla de manera carnavalesca.

Mosquera se sirve del retrato como un pretexto para desplazar la discusión hacia la Historia del Arte, revisada no ya como una disciplina que debe estar regida sólo por la investigación rigurosa, fundamentada por documentos históricos, el orden cronológico y enfoques metodológicos supuestamente científicos (que hoy se entienden como meras ficciones). Mosquera encara la Historia del Arte como un arsenal de imágenes que admiten lecturas anacrónicas, superposiciones inesperadas del presente sobre el pasado y, sobre todo, imágenes históricas que pueden incorporarse satisfactoriamente dentro del arte contemporáno. Algo semejante había intentado anteriormente en el ámbito de la crítica de arte, con su texto Martí y el arte abstracto (1981), que fue un esfuerzo por vindicar la abstracción en el escenario cultural cubano desde un autor que antecedió a las tendencias vanguardistas del siglo XX. El procedimiento es también comparable al que emprendió Borges en Kafka y sus precursores. Allí el ensayista argentino se refirió a una manera de reinventar el pasado:
En el vocabulario crítico la palabra precursor es indispensable, pero habría que tratar de purificarla de toda noción de polémica o de rivalidad. El hecho es que cada escritor, crea a sus precursores. Su labor modifica nuestra concepción del pasado, como ha de modificar el futuro.

Dos videos de Cheryl Donegan

El primero es Head (1993), que puede traducirse como 'cabeza', pero es igualmente alusivo a to give a head (hacer una mamada).  


El segundo es Kiss my royal irish ass (Besa mi regio culo irlandés, K.M.R.I.A., por sus siglas en inglés), un performance realizado en la Andrea Rosen Gallery, de Nueva York, en 1992.

29/5/11

The Revolution will not be televised (una traducción)

 .
Me cuesta trabajo traducir The Revolution will not be televised, debido a las alusiones a programas de televisión de comienzos de los setenta (Green Acres, The Hillbillies of Beverly, Hooterville Junction), la inclusión de noticias del momento, slangs (como skig para designar la heroína o pigs, para referirse a los policías) y algunas otras frases idiomáticas. (Inicialmente publiqué este post el 22 de noviembre del 2008).





La revolución no será televisada

No podrás quedarte en casa, brother
No podrás enchufar, encender y desenchufar
No podrás perderte en la heroína y ni evadirte
Ni ir por una cerveza durante los comerciales
Porque la revolución no será televisada

La revolución no será televisada
La revolución no te será llevada por Xerox
En cuatro partes, sin las interrupciones de los comerciales
La revolución no te mostrará fotos de Nixon
Tocando una corneta y dirigiendo una acusación contra
John Mitchell, el General Abrams y Spiro Agnew con tal de comerse
Unas morcillas confiscadas en un santuario de Harlem
La revolución no será televisada

La revolución no te será llevada por el
Schaefer Award Theatre, ni por las estrellas Natalie
Woods o Steve McQueen, ni por Bullwinkle y Julia.
La revolución no le dará sex appeal a tu boca
La revolución no te quitará las agujetas
La revolución no te hará lucir cinco libras más delgado
porque la revolución no será televisada, brother

No habrá fotos de Willie Mays y tú
Empujando aquel carrito de compras cuesta abajo en una carrera desesperada
O tratando de deslizar aquel televisor a colores dentro de una ambulancia robada
La NBC no podrá predecir al ganador a las 8:32
Ni reportar desde 29 distritos
La revolución no será televisada

No habrá fotos de policías disparándole
A sus hermanos en The instant reply
No habrá fotos de Whitney Young siendo
sacado de Harlem en un vagón con un nuevo procedimiento de etiqueta
No habrá cámara lenta,  ni instantáneas de Roy Wilkens
Patinando a través de Watts en un liberador mono deportivo rojo, negro y verde
Que él había guardado
Para la ocasión propicia.

Green Acres,The Hillbillies of Beverly y Hooterville Junction
No serán más tan puñeteramente relevantes, y
Las mujeres no se interesarán más por sí Dick finalmente se ligó
a Jane en Search for Tomorrow porque los negros
Estarán en la calle, en aras de un día más brillante
La revolución no será televisada.

No habrá titulares en el noticiero de las once
Ni tampoco fotos de mujeres liberales con los brazos peludos
Ni de Jackie Onassis soplándose la nariz
El tema de la canción no será escrito por Jim Web,
Ni por Francis Scott Key, ni será cantado por Glen Campbell, Tom
Jones, Johnny Cash, Englebert Humperdink, o los Rare Earth
La revolución no será televisada.
.
La revolución no ocurrirá inmediatamente después de una noticia
Sobre un tornado blanco, un relámpago blanco o un hombre blanco
No tendrás que preocuparte por una paloma
en tu habitación, ni por un tigre en tu maletero, ni por un gigante en la taza de tu inodoro
La revolución no te hará mejor con Coke
La revolución no luchará contra los gérmenes que podrían causar mal aliento.
La revolución te pondrá en el asiento del conductor.

La revolución no será televisada.
No será televisada, no será televisada
La revolución no se postulará otra vez
La revolución será en vivo.

28/5/11

2011

Hacer clic en cada uno de los enlaces.


Argelia, 12 de enero
Túnez, 14 de enero
Minks, Belarus, 19 de enero



20/5/11

Ningún lugar

Las acampadas  en Madrid y en otras ciudades españolas han trascendido las diferencias generacionales y también podrían ir más allá de las fronteras nacionales. De hecho ya existen convocatorias similares en ltalia, Argentina y México. Protestas globales porque los problemas que las suscitan no son ni exclusivos ni inherentes a la sociedad española. Son quejas contra el capitalismo neoliberal, orientado hacia la privatización de los programas de asistencia social y hacia un consumismo desmedido, respaldado artificialmente por créditos bancarios que han provocado deficits presupuestarios, bancarrotas y ejércitos de endeudados (además de contribuir a la quiebra de la pequeña propiedad y al excesivo poder politico de las corporaciones e instituciones financieras). Los españoles han logrado llevar a las plazas públicas una crispación que tiene un carácter global. Dicho sea de paso, en Estados Unidos, pese al profundo descontento, apenas hay indicios de que la sociedad llegue a contagiarse con estas manifestaciones populares. Demasiado escepticismo, demasiado pragmatismo o demasiado individualismo. Uno nunca sabe.

Las protestas cívidas en España no debieran necesariamente considerarse como una prolongación de las revueltas que están teniendo lugar en el mundo árabe. Las manifestaciones en los países islámicos tienen un carácter más local y han perseguido derrocar a regímenes totalitarios largamente enquistados en el poder. Tuvieron un enemigo que poseía (o posee) nombres y apellidos. En esos casos, las reacciones gubernamentales han sido violentas y han devenido en enfrentamientos contra los órganos represivos de sus respectivos países.  Los españoles, en cambio, han acudido a los mítines porque están hastiados de las instituciones democráticas occidentales. Reclaman unas reformas de las mismas, mayores oportunidades de empleo, una redistribución más equitativa de las riquezas y una participación o representación más activa del ciudadano medio en la vida política. 

En resumen, es una crítica a las sociedades democráticas y, sobre todo contra el capitalismo neo-liberal, que no está enfilada contra ningún lider o grupo de poder en específico. Las exigencias de los manifestantes son igualmente  imprecisas y hasta cierto punto caóticas. Individuos que no se inclinan hacia ningún partido politico en particular, que no poseen ningún respaldo financiero, ni proponen ningún programa de reformas concretas. Improvisan una plataforma politica bajo el hechizo y el entusiasmo de las convocatorias. Sólo cuentan con el malestar y con proclamas que más bien recuerdan a las de los estudiantes franceses de Mayo del 68.

Debido precisamente a este carácter improvisado y anárquico, son protestas que no representan ninguna amenaza para el poder. Es por eso que las respuestas del gobierno español han sido –y han podido ser- la tolerancia, la dispocisión a examinar los reclamos, la simpatía de cierto sector de la prensa y parte de la clase política, incluido el propio presidente Zapatero. La violencia policial es totalmente innecesaria. De hecho, la pusilánime actitud de las instituciones gubernamentales anticipa el fracaso del movimiento.

Al menos por ahora, el capitalismo contemporáneo parece inmune a las sediciones sociales. Las asimila con inmediatez, encuentra en ellas nuevas posibilidades de mercado e inversión de capital. Las privilegia hasta el punto de ponerlas de moda. Un sistema que posee la capacidad de incorporar y neutralizar cualquier signo de descontento. Además, salvo tal vez los moderados proyectos sociales de los países escandinavos, no existen ni utopías ni modelos que puedan erigirse como alternativas frente al proyecto neo-liberal. El Socialismo, con todas sus promesas y sueños de justicia social, devino en regímenes totalitarios, ineficientes, corruptos y opresivos para el individuo. Con razón se le llamó en algún momento “la gran estafa”.
Las protestas en España son acontecimientos efímeros, llamaradas que se apagan al cabo de unos pocos días o, a lo sumo, unas cuantas semanas.

3/5/11

Arte y crítica social. Dos fragmentos de una entrevista a John Perreault.


He seleccionado estos dos fragmentos de una larga entrevista que le hice al crítico de arte John Perreault. Conversamos sobre el compromiso social del arte en el mundo contemporáneo. Las respuestas de Perreault fueron agudas, por momentos cargadas de humor y también, en mi opinión, polémicas. Para leer la entrevista completa, ir a la página web de nuestra revista ArtExperience:NYC, cuyo número correspondiente a la primavera del 2011 se publicó ayer.
Aquí pueden consultar la versión en español:
https://www.artexperiencenyc.com/es/art-social-criticism-and-mass-media-an-interview-with-john-perreault/

Ernesto Menéndez-Conde: … en nuestra era del internet, también estamos asistiendo a un creciente desarrollo de las instalaciones en lugares específicos, manifestaciones de arte público, collages e incluso pinturas. Internet puede a todas luces contribuir a la divulgación de este género de obras; pero éstas no pueden en modo algún reducirse al internet, ya que precisamente acentúan la importancia del objeto artístico y el contacto físico directo del espectador con la obra.

John Perreault: Sí, hay mucho más arte, incluso de ese tipo de arte que usted menciona; pero dudo que la mayoría de las personas quieran tener contacto físico o incluso mirarlo. Hay tanto arte hecho para cursos de maestría en Bellas Artes, tantos  tarecos que uno tiene que cargar consigo durante toda la vida. A su mamá no les gustan y a sus hijos tampoco les gustarán. En la actualidad si uno no ha vendido su arte antes de graduarse muy bien que podría darse por vencido y tirar todos sus ejercicios de clase en un basurero que amablemente se ponga a su alcance el día de la graduación. Uno es un fracasado.
Sólo recuerde esto: Los coleccionistas podrían decirle que se desviven por el objeto físico –ellos creen que tiene un mayor valor-; pero una vez que lo compran raras veces miran lo que han adquirido. O ni siquiera lo desempaquetan. De ese modo ahorran tiempo y lo tienen listo para la casa subastadora, cuando llegue el momento de sacarle dinero. El arte no sobrevive como objeto, sino como publicidad.
(…)
Ernesto Menéndez-Conde: Desde 1965, cuando usted hizo su primera exposición personal en la One Eleven Gallery en Nueva York, usted ha estado involucrado en el ambiente artístico como artista y como crítico de arte. ¿En su opinión cuáles son las diferencias fundamentales entre el papel del arte socialmente comprometido en la actualidad y el de mediados de los sesenta?

John Perreault: Muchos artistas protestaron contra la Guerra en Vietnam. Virtualmente ninguno lo ha hecho contra la Guerra en Iraq. A mediados de los sesenta muchos artistas criticaron las instituciones y el mercado del arte. Muy pocos lo hacen en la actualidad, o al menos no de un modo directo. Hay poco “arte socialmente comprometido” con la excepción de algunos creadores como Kirkrit Tirvanija, que es muy sutil o tal vez Oliver Herring. Y cruzo mis dedos con respecto a The Bruce High Quality Foundation.
 Había una consigna gubernamental en los Estados Unidos, durante la Segunda Guerra Mundial: Loose lips sink ships (la lengua suelta hunde los barcos).  Esta es la consigna de los artistas de ahora: los barcos serían el mercado de arte y el sistema basado en el mercado de arte. Ambos, en última instancia, se derivan de las ganancias excesivas que se hacen en otra parte, en maneras que los artistas, como siempre, no se atreven a reconocer.  Recuerdo, en algún momento durante los años 60, a un grupo de artistas que desde el punto de vista político no tenía pelos en la lengua, que no tuvo ningún tipo de escrúpulos en aceptar ser representados por una distinguida galería, cuyo capital provenía de una compañía que producía napalm.
Mi respuesta es que lo que usted llama “arte socialmente comprometido” se ha extinguido o ha claudicado y los jóvenes artistas emergentes lo saben muy bien. Si usted quiere ganarse la vida con su arte, usted se ha metido en problemas. Dé clases o perezca. Cásese con alguien que tenga dinero. De otro modo, si usted quiere vivir con la conciencia limpia, cambie la definición de arte y de arte exitoso. 


Notas.
 Mi agradecimiento al escultor y crítico de arte D. Dominick Lombardi por ponerme en contacto con John Perreault.

Imagen: Foto publicitaria para Poetry Events (Eventos de poesía), 1969. Central Park Bandshell. De izquierda a derecha: Michael Benedict, John Perreault, Vito Acconci, John Giorno, Hannah Weiner.
Cortesía John Perreault