27/4/14

Una canción de The Beatles con alusiones a una relación lesbiana.


La canción If I fell de The Beatles comienza con un pequeño juego de palabras. Lennon y McCartney dividieron la expresión inglesa “Falling in love” (enamorarse) de modo tal que el título tuviese la acepción de “caer”, mientras el primer verso vendría a dejar en claro que no se trataba de una caída cualquiera, sino de la caída que consiste en perder el control sobre las emociones y abrirse a la experiencia amorosa. Esta asociación entre el título If I fell y el primer verso If I fell in love with you podría perderse en traducciones como “Si cayera” para luego continuar con un “Si me enamorara de ti” (una traducción más acertada sería “Si sucumbiera”, seguida de “Si sucumbiera ante ti”). El juego de palabras en inglés hace pensar en el miedo a entregarse (o caer) ante una persona que podría no corresponder a los sentimientos de quien habla. Pero de inmediato tropezamos con el problema de los celos, que parecen suscitar dicho temor a la entrega:

If I fell in love with you
Would you promise to be true
And help me understand
Cos I've been in love before
And I found that love was more
Than just holding hands

(Si sucumbiera ante ti
¿Prometerías serme sincera?
Y ayudarme a entender
Porque me he enamorado antes
Y descubrí que amar era mucho más
Que tomarse de la mano)

Es la usual súplica del celoso: pedir explicaciones sobre ademanes o comportamientos menos evidentes que el tomarse de la mano y que podrían interpretarse como indicios de que existe una relación sentimental oculta o un engañoEl autor, por ende, pudiera haber observado detalles que le indicarían que, a escondidas, su amiga tiene una relación  con otra persona.


If I give my heart to you
I must be sure
From the very start
That you would love me more than her

(Para entregarte mi corazón
Desde un inicio
Debiera tener la certeza
De que me querrás más que ella)

Aquí aparece un nuevo personaje, designado como “ella”, lo cual significa que se trata de alguien conocido, tanto para el autor como para la persona a quien él se dirige. Además,  “ella” sugiere que es también la persona de quien se ha estado hablando en los versos anteriores y, por lo tanto, la persona que contribuye a despertar los celos. Se la menciona como a una mujer que parece no haberle mostrado demasiado afecto al autor, a quien hirió emocionalmente, hasta el punto de dejarlo con el miedo a una nueva ‘caída’.

If I trust in you oh please
Don't run and hide
If I love you too oh please
Don't hurt my pride like her
Cos I couldn't stand the pain
And I would be sad if our new love was in vain

(Si confiara en ti,
Por favor, no huyas ni te escondas
Si yo también te amara,
Por favor, no hieras mi orgullo como ella lo hizo
Porque no podría aguantar el sufrimiento
Y me  entristecería que nuestro nuevo amor fuese en vano.)


La palabra ‘too’ (también) en el verso If I love you too, pudiera leerse al menos de dos maneras. La primera, tal vez la más obvia, tendría el significado de “si yo te amara, además de confiar en ti”. El segundo sentido sería el de “Si yo también te amara, al igual que ella te ama”. Esto último es lo que parece corroborarse más adelante cuando aflora, en medio del cortejo, el disfrute que le proporcionaría vengarse de esa otra mujer. Incluso el acto de hacerla sufrir emerge como el sentido mismo de iniciar una relación con la persona a la cual él se dirige.

So I hope you see that I
Would love to love you
And that she will cry
When she learns we are two
If I fell in love with you

(Por eso espero que veas
Que me encantaría quererte
Y que ella llore
Cuando se entere que estamos juntos
Si yo sucumbiera ante ti)

¿Cómo podría el autor hacer llorar a una mujer que no parece haberlo querido lo suficiente? Una de las formas, la que se sugiere en la canción, sería entablando una relación sentimental con la persona hacia la que ella se siente atraída.

En la letra en inglés no hay modo de saber si el autor le habla a un hombre o a una mujer; pero en cualquier caso se tendría un triángulo amoroso, con alusiones a una relación homosexual.

If I fell es una canción que The Beatles grabaron en 1964, incluida en el LP A Hard Days Night. Por aquel entonces la banda tenía aires de rebeldía –como la melena y los cerquillos- que hoy no nos resultan para nada transgresores. De hecho las letras de las primeras baladas de The Beatles hoy pueden parecernos dulzonas. No lo fueron en su momento. Al menos no todas las letras. Como puede verse, hace medio siglo, en pleno apogeo de la beatlemanía, la letra de If I fell contenía alusiones muy atrevidas, sobre todo para una canción popular. 

18/4/14

¿Quién desvirgó a Ángela Vicario?

Ha muerto Gabriel García Márquez. Debo admitir que el creador de Macondo no figura entre mis autores predilectos. Cien años de soledad me resulta difícil de digerir. Me pareció que a partir de determinado momento el novelista convertía su propia narración en una fórmula bastante banal. Disfruté muchísimo El amor en los tiempos del cólera, si bien mis gustos personales han variado considerablemente desde el momento en que leí la novela, cuando recién acababa de publicarse en La Habana. En cambio, Crónica de una muerte anunciada me parece, todavía hoy, un texto delicioso desde la primera hasta la última página. Hará unos tres años que redacté estas notas sobre la novela. Me gustaría volver a compartirlas aquí, como un tributo al fallecido escritor.


¿Quién desvirgó a Ángela Vicario?

…tenía una manera de hablar que más bien le servía para ocultar que para decir.
Gabriel García Márquez, Crónica de una muerte anunciada.


Hace ya algún tiempo colgué una entrada que llevaba este título. Desde entonces, algunas personas me han pedido que comente sobre indicios que demuestren que, en Crónica de una muerte anunciada, el narrador fue quien inició sexualmente a Ángela Vicario. La interrogante sobre este encuentro sexual queda sin resolverse a lo largo de la novela. García Márquez hizo una parodia del misterio de la Virgen María. Sólo que aquí el enigma de la pérdida de la virginidad no conduce al nacimiento de un Mesías; sino al asesinato de un inocente (en el relato, la muerte de Santiago Nasar se representa con imágenes de sacrificio que guardan correspondencias con algunas descripciones de martirologios).

La pregunta que no inquieta al narrador.

La novela no es sólo una crónica de la anunciada muerte de Santiago Nasar, sino también la oscura historia de una virginidad perdida, igualmente anticipada al lector desde las primeras páginas: 
“Ángela Vicario, la hermosa muchacha que se había casado el día anterior, había sido devuelta a casa de sus padres, porque el esposo encontró que no era virgen”.
También se anticipa la inocencia de Santiago Nasar, aludida ya desde el primer párrafo cuando se habla de sus recurrentes sueños con pájaros, y más adelante, al mencionar la ropa blanca que lucía en el momento en que fue asesinado, al llamársele “ángel” e incluso al mencionar el apego a su madre. Margot, la hermana del narrador, viene a agregar otra referencia: “Por más que volteaban el cuento al derecho y al revés, nadie podía explicarme cómo fue que el pobre Santiago Nasar quedó comprometido en aquel enredo”. Sin embargo, la alusión más directa a la inocencia de Santiago Nassar consiste en el hecho de que, de forma por completo inusual, el joven olvidara llevar sus armas. García Márquez sugiere que Santiago no siente ninguna preocupación  después de la noche nupcial de Román San Boyardo y Ángela Vicario. Ha pasado las festividades de la boda haciendo cálculos sobre los posibles gastos de las celebraciones. Además, imagina que su propia boda será igual de fastuosa. No parece ni siquiera sospechar que la muchacha no sea virgen, ni tampoco parece comportarse cautelosamente ante la posibilidad de que se produzca algún incidente que lo involucre en el por aquel entonces grave delito de ultrajar la honra de una familia.

Los gemelos Vicario asesinan a Santiago Nasar porque suponen que ha tenido relaciones sexuales con su hermana. Pero si Santiago es inocente, como todo parece indicar, entonces ¿quién se acostó con Ángela? La pregunta queda insinuada desde el primer capítulo de la novela. Aparece luego, de forma más explícita, en un par de ocasiones. La formulan los hermanos Vicario y un juez instructor que irrumpe en las páginas finales del libro. Pero nunca está enunciada por el escritor.

En Crónica de una muerte anunciada el autor con frecuencia está dentro y fuera de la historia. Habla, al igual que el narrador en la novela de Proust, indistintamente desde la primera y la tercera persona, como autor y como personaje:
“Me di cuenta que no podía haber un partido mejor que él”, me dijo, “Imagínate, bello, formal, con una fortuna propia a los veintiún años”. Ella solía invitarlo a desayunar en nuestra casa cuando había caribañolas….
Las citas entrecomilladas pertenecen a Margot. El ‘me dijo’ indica que la mujer se dirige al narrador. Sin embargo, en la oración siguiente, con su Ella solía invitarlo a desayunar….se produce un cambio de voz. No ya las palabras pronunciadas por Margot, sino el propio narrador que continúa contando los hechos previos a la muerte de Nasar.
El autor, a medida que indaga, va desarrollando la trama de la novela. Pero no es sólo un cronista que procura recopilar detalles de lo ocurrido. Es también un personaje involucrado en el propio relato que está hilvanando. De hecho, es uno de los amigos más cercanos de Santiago Nasar. Sólo que nadie lo interroga, nadie le pregunta por su visión de los acontecimientos y el lector podría confiadamente dar por sentado que cuenta todo lo que conoce.

¿Por qué, a pesar de interesarse por detalles minúsculos, el narrador no muestra ninguna curiosidad por conocer qué hay detrás de este incidente de la virginidad perdida? Lo que para el lector es un enigma, no lo es para el autor. A diferencia de los hermanos Vicario y del juez instructor, quiénes sí quieren saber quién desfloró a Ángela, el narrador conoce la respuesta. Para él no es ningún secreto ni ningún misterio.


Las dos respuestas de Ángela

Sabemos que Ángela Vicario miente cuando sus hermanos le exigen que diga quién mancilló su honra. Pronunció el primer nombre que le vino a la mente. En la vista sumaria, el juez instructor pregunta quién era Santiago Nassar. En esta ocasión, Ángela responde de manera enigmática. “Nos dijo el milagro, pero no el santo”, le comentan al narrador. Sin embargo, si se acepta que en el juicio la mujer habla bajo el juramento de no mentir ni ante Dios ni ante la ley, hay que convenir que sus palabras, si bien difíciles de interpretar, en principio no deberían ser engañosas:

-Fue mi autor, dice.

¿Por qué esta respuesta equivaldría a decir el milagro, pero no el santo? Por milagro aquí debiera entenderse, desde luego, la pérdida de la virginidad, comparable al ‘milagro’ de la virgen. De manera que Ángela estaría admitiendo que la pérdida de su virginidad no se debió a ningún misterio de la naturaleza, si bien la pregunta de quién la desfloró no consigue resolverse con la respuesta de la joven. La interrogante "¿quién era Santiago Nassar?" que formula el juez de instrucción está enunciada de manera elíptica y debiera entenderse, de un modo más directo, como un “¿Era Nassar tu amante?” A lo cual, Ángela contesta de un modo harto impreciso, que solo incorrectamente podría interpretarse como un “Santiago Nassar fue mi autor” ya que previamente el narrador nos ha dicho que el juez de instrucción no encontró ninguna evidencia de que Santiago Nassar efectivamente hubiese tenido algún contacto sexual con Ángela.  “Fue mi autor”, vendría a ser una respuesta  tan indirecta como la pregunta “¿quién era Santiago Nassar? ”. Frente a la cual la joven replicaría con un “Nassar no fue mi amante. El amante fue mi autor”. Solo de este modo Ángela dice el milagro (hubo un amante), pero no el santo (el nombre que permanece protegido por la palabra “autor”). Sin embargo, al mismo tiempo, Ángela estaría revelando quién fue su amante. 

En la novela Niebla, de Miguel de Unamuno, el protagonista, deprimido, traicionado por su amante y sin saber cómo salir de la situación en la que se encuentra, decide emprender un viaje en tren con el propósito conocer (y asesinar) a Miguel de Unamuno, el autor que ha convertido su existencia en una miseria. El personaje de Niebla tiene conciencia de ser una creación literaria. La respuesta de Ángela podría verse como un recurso análogo al empleado por Unamuno; sólo que ella conoce perfectamente al narrador que está construyendo su historia. Es un primo suyo, al parecer lejano. Fue mi autor también podría ser una manera de señalar y al mismo tiempo proteger a la persona querida, si se entiende como alguien que le dio una identidad o un sentido a su vida. Este es el secreto de Ángela, su historia de amor que nunca llega a confesar. 



Segunda parte.